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Peleando por las décimas de segundo

Escrito por Ramón Ibarra on 04 de Marzo de 2015.

Como sabemos, el objetivo en las carreras de rally es lograr realizar en un determinado recorrido el menor tiempo posible, muchas veces desafiando y superando los límites de las leyes de la física. En mi caso en particular, en la 5ta fecha del Rally Mobil realizada en Pucón, perdí el control del auto en una izquierda rápida, donde había que disminuir un poco la velocidad antes de la curva. Estamos hablando de disminuir de unos 170 a 140 km/hr. En ese breve frenaje, la rueda trasera derecha se me bloqueó más de lo normal, y perdí el control del auto saliéndome del camino. Lo angosto del camino y la poca adherencia que había en ese momento por las bajas temperaturas ambientales, no me ayudaron a controlar el auto.

La última vez que había perdido el control del auto había sido en 2002, en La Serena, cuando corría por Hyundai. En esa oportunidad, el auto saltó en un pequeño vado y cayó de punta dándome varias vueltas de campana hacia adelante.

Afortunadamente salimos ilesos, pero el auto quedó muy dañado. No así como en esta oportunidad, donde inexplicablemente el Clio R3 no tuvo mayores daños.

Para no creerlo!!! El auto cayó en un sector de mucha vegetación que hizo efecto esponja y absorbió suavemente el golpe, y eso que la salida debe haber sido de unos 120 km/hr.

Balance de frenos

A pesar de que el balance de frenos estaba bien regulado y el líquido era nuevo y recién sangrado, al frenar las ruedas traseras lo hicieron más de lo esperado. Mi hipótesis es que como los discos y pastillas no estaban 100% nuevas, el sistema se sobrecalentó más de lo normal e hirvió el líquido, y eso que uso líquido Endless que aguanta 323°C en seco y 218°C en húmedo (no conozco otro líquido que aguante más temperatura en húmedo que éste. Si alguien sabe de otro que aguante más, por favor háganmelo saber!!!). Al hervir el líquido se libera oxígeno que después se transforma en burbujas de aire. El aire sólo estaba en los flexibles delanteros, por lo que frenó más atrás que adelante, colocándose rápidamente el auto de costado.

La otra hipótesis es que una piedra se metió entre el cáliper y la llanta, bloqueando la rueda trasera derecha, lo que me hizo perder el control del auto.

Conclusión

Cualquiera que sea el motivo del despiste, la conclusión es que cuando se pelea por las décimas de segundo y se va al límite de la adherencia, todos los elementos mecánicos del auto deben funcionar a la perfección, de lo contrario, cualquier error o falla se paga caro. A pesar de lo aparatoso del accidente, lo bueno fue que el auto está bien. Lo malo, que sumamos pocos puntos y se nos escaparon los 3 primeros en la R3.

Posible Campeón

Este año mi hermano Cristóbal Ibarra, quién corre por Suzuki con el respaldo de Derco, viene ganando en la categoría N3 y tiene altas probabilidades de ganar su primer campeonato en el Rally Mobil. Aventaja a los talentosos mellizos Israel (Vicente y Benjamín) quienes van 2° y 3°, respectivamente, y, en el 4° lugar, viene el campeón mundial de cross country Carlo De Gavardo. Esperemos que Cristóbal mantenga su buen nivel y ritmo en las próximas fechas para que logre este importante y deseado título.

Un nivel nunca antes visto en el Rally Mobil

Un tema que debo mencionar es el nivel de pilotos que han desarrollado la categoría R3. Y debo detenerme en este punto para nombrar a Ingo Hoffmann y Jorge Martínez, ya que ambos han demostrado un talento y un nivel conductivo nunca antes visto en los 15 años del Rally Mobil. Ellos han logrado llevar los R3 al límite, demostrando que son pilotos de exportación. Espero que tengan la posibilidad de competir en Europa y rozarse con los mejores pilotos del mundo.

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